Un lumbago agudo asusta, pero en la mayoría de los casos mejora en pocos días si se hacen tres cosas bien.
1. Reposo relativo, no reposo absoluto
Quedarse en la cama más de un día suele empeorar la rigidez. Es mejor moverse con cuidado: caminar en llano, cambiar de postura a menudo y evitar solo lo que dispara el dolor.
2. Calor y movimiento suave
El calor local relaja la musculatura. Acompáñalo de movilizaciones suaves de pelvis y cadera, sin forzar.
3. Cuándo pedir cita
Si el dolor baja por la pierna, hay pérdida de fuerza o no mejora en una semana, conviene una valoración. En consulta se descarta lo que hay que descartar y se empieza un plan de ejercicio.